CIV insiste en modernizar la Ley de Arrendamientos para impulsar la inversión

La modernización del marco jurídico que regula los arrendamientos urbanos continúa ocupando un lugar prioritario dentro de la agenda del sector inmobiliario venezolano. Representantes gremiales consideran que una actualización de la legislación permitiría fortalecer la confianza de propietarios e inversionistas, además de ampliar la oferta de inmuebles disponibles para alquiler.

Durante diversas entrevistas concedidas a medios nacionales en las últimas semanas, el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Pablo González Travieso, reiteró que el país necesita un marco legal adaptado a la realidad económica actual, capaz de ofrecer garantías equilibradas tanto para propietarios como para inquilinos. Sus planteamientos han sido difundidos por distintos medios nacionales especializados en economía y negocios.

Según explicó el dirigente gremial, uno de los principales desafíos consiste en incentivar que miles de inmuebles actualmente desocupados regresen al mercado formal de alquileres. Para ello considera indispensable generar reglas claras, mecanismos ágiles para la resolución de conflictos y mayor seguridad jurídica para todas las partes involucradas.

Especialistas del sector señalan que la incertidumbre normativa ha llevado durante años a muchos propietarios a optar por mantener sus inmuebles fuera del mercado, limitando la disponibilidad de viviendas y locales comerciales, especialmente en ciudades como Caracas.

La Cámara Inmobiliaria Metropolitana de Caracas considera que una revisión integral de la normativa podría traducirse en beneficios para todo el ecosistema inmobiliario. Una mayor oferta permitiría dinamizar las operaciones, incrementar la competencia y ofrecer alternativas más variadas para familias, emprendedores y empresas.

Además del ámbito residencial, el sector estima que una legislación moderna favorecería la recuperación de espacios comerciales actualmente subutilizados, impulsando la actividad económica y generando nuevas oportunidades de inversión privada.

Economistas consultados coinciden en que la seguridad jurídica constituye uno de los principales factores considerados por cualquier inversionista antes de colocar capital en activos inmobiliarios. En consecuencia, avanzar hacia un marco regulatorio actualizado podría contribuir a fortalecer la confianza en el mercado venezolano y consolidar la recuperación observada durante el primer semestre de 2026.

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