La emergencia sísmica modificó las prioridades dentro del mercado inmobiliario capitalino.
Según voceros del sector, los clientes ya no solo evalúan ubicación, precio o dimensiones del inmueble, sino también las condiciones estructurales certificadas por profesionales.
Pablo González Travieso explicó que esta nueva realidad obliga a fortalecer los procesos de inspección y mantenimiento preventivo, factores que contribuirán a preservar el patrimonio inmobiliario y generar mayor confianza en las futuras operaciones comerciales.



